La parroquia Santa Inés se constituyó como conjunto de comunidades el 16 de abril de 1997. Sin embargo, la historia de esta comunidad comienza mucho antes, ya que la presencia de la Iglesia se hizo sentir desde los inicios en el sector Isla Teja.
A mediados del Siglo XIX llegan a la isla Teja las primeras familias alemanas: Rudloff, Andwanter, Hoffman y Prochele. La familia Rudloff se instala con una fábrica de zapatería, curtiembre y tanino, en la ribera del río Valdivia. En un principio los trabajadores realizaban balseos diarios para acudir a sus trabajos y por las condiciones climáticas en invierno disminuía la asistencia al trabajo. Es por eso que la empresa decide construir una población para sus empleados.
Gran parte de la población que se asentó en la isla, era católica y participaba de la eucaristía en la Catedral o en San Francisco. Los fieles tejeños formaron un grupo de “Acción Católica”, celebrando la liturgia en las casas para luego comenzar a trabajar en un comité pro capilla San José Obrero. En el año 1935 y con mucho esfuerzo la capilla San José Obrero estaba construida, el terreno siendo donado por la familia Rudloff y los materiales de construcción fueron conseguidos por los mismos vecinos con campañas de recolección y donaciones. La capilla pasó a ser parte de la parroquia Catedral y era atendida por sacerdotes salesianos, franciscanos y diocesanos. Entre los años 1964 y 1976 la capilla San José fue atendida por el Padre Ivo Brasseur. En ese período comenzó a funcionar una comunidad de base, que se reunía para reflexionar en torno al Evangelio.
Entre los años 1970 y 1978 tuvo gran participación en la capilla el grupo JECIT (Juventud Católica de Isla Teja), introduciendo en las celebraciones cantos con guitarra y la “Misa a la Chilena”. Este grupo organizó el Primer Festival de la canción juvenil Cristiana en la ciudad.
En 1976 llegó a San José el padre Ricardo Baischel. Con el crecimiento de la Isla Teja, se incrementó la participación de fieles que llegaban a la antigua capilla, ya deteriorada. Fue entonces que Monseñor Santos decidió crear una nueva Iglesia, Santa Inés. La empresa de Cervecerías Unidas donó los terrenos a la Municipalidad y ésta los cedió a la Iglesia por 25 años. En el nuevo terreno se construyó, en 1978, con aportes principalmente de Adveniat, el nuevo templo “Santa Inés” y la casa parroquial. A su vez, la capilla de la comunidad “San José Obrero” fue demolida para después reconstruirla en 2002.
Respecto a “Santa Inés” y en la comunidad en general, durante los primeros años, tuvo gran participación en Santa Inés el Movimiento Familiar Cristiano, quienes aportaban con las catequesis de comunión, confirmación y preparación para el bautismo. Entre el año 1980 y 1981, se construyeron los salones, con intenciones de más adelante utilizar la misma estructura y convertirla en una Iglesia con mayor capacidad. Durante esos años, la Isla Teja, con vida autónoma, seguía siendo parte de la parroquia “Nuestra Señora del Rosario”- Catedral, lo que sólo se expresaba en la inscripción de los bautismos, confirmaciones y matrimonios en los registros de la Catedral, ya que poco a poco comenzó a gozar de autonomía administrativa y pastoral.
El 16 de abril de 1997 San José y Santa Inés pasan a ser una parte de la nueva Parroquia Santa Inés, la cual hoy comprende un territorio pastoral con comunidades muy diversas, ya no sólo en Isla Teja, sino también en el sector costero e Isla del Rey.
